Su marido le quitó a sus tres hijos. Su cuñada le arrancó las uñas y la azotó. Finalmente, Catherine fue encerrada en un manicomio.
Catherine creía que, si soportaba todo hasta que terminara su acuerdo, por fin sería libre.
Pero una noche de tormenta, descubrió la terrible verdad: el hombre que la drogó, destruyó su reputación y provocó la muerte de sus padres era Andel, el hombre que había amado durante la mitad de su vida.
Por fin, la jaula se rompió.
Llena de cicatrices y gravemente herida, Catherine subió a un avión y dejó atrás para siempre la mansión de los Greck, la prisión que la había mantenido cautiva durante siete largos años.…