Anne hipotecó su casa para darle una boda a su hijo William, pero al no poder pagar la deuda a tiempo, terminó perdiéndola. Sin hogar, acudió a su hijo, pero su nuera Selene la echó de casa.
Cuando pensaba que tendría que dormir en la calle, Anne ayudó por casualidad a Rebecca, una joven que le recordó a la hija que había perdido hacía 20 años. Incapaz de rechazar su petición, Anne aceptó conocer a su padre, Leonardo, y ambos terminaron casándose de inmediato.
Tras la boda, Anne siguió enfrentándose al desprecio de su hijo, a los aires de grandeza de sus suegros y a las humillaciones de su exmarido, un director de fábrica que la había abandonado.
Pero esta vez, Anne no estaba sola: tenía a su lado a un esposo capaz y cariñoso.
Hasta que descubrió que Leonardo era en realidad el poderoso líder de un imperio empresarial... ¡y que Rebecca era su hija biológica perdida!
Después de tantos años de sufrimiento, Anne por fin encontró la felicidad que tanto esperaba.…